La vida a veces se concentra de tal manera en apenas unas días que te preguntas cómo es posible que las cosas sucedan tan deprisa, que la muerte se lleve a Blanca y la vida nos traiga a Elvira, el mismo día, quien sabe si en horas gemelas.
Esa vida que hace cumplir años a Juan, con tanta fiebre como edad, ¡espero que en esos 365 días encuentres muchos momentos de felicidad! y que une a Diego (nuestro niño, ¡quién lo diría!) con Marta – estaré aunque no pueda estar-.
Han sido días de intensas vivencias, de emociones que te atan nudos en el estómago, en el corazón, en la garganta…
La vida tiene el poder de convocar en nosotros duelos y fiestas, y eso es en definitiva sentir.
blanca estará llenando los cielos de aroma a natillas, de versos alados y sonrisa
Si miráis en los enlaces de los blogs que leo, veréis “en primera persona”. Era el blog en el que, de tanto en tanto escribía, me gustaba seguirla, apenas en esbozos. Pero no fue allí donde nos conocimos, nuestro encuentro fue en “el patio” ese rincón de las news en el que con ella y tantos otros, compartí versos, charlas, lecturas, sentimientos, ideas… De nuestro primer encuentro hace ya unos 9 años. En todo este tiempo apenas he necesitado más que sus letras para conocerla un poco, era de ciencias pero escribía algunos de los versos más bellos que pude leer allí. Y un verso siempre habla de la mano que lo escribe, de la cabeza que lo piensa, del corazón que lo siente.
Os dejaría alguno de sus poemas, sus magníficos versos… pero eso es algo que podeis encontrar en multiples páginas de esta inmensa red que nos lleva y nos trae, nos encuentra y nos desencuentra… Se llama Blanca Sandino. Y no voy a decir se llamaba, porque ella sigue aquí en sus letras, presente, cercana…
Os dejo algo más personal, más íntimo, una de esas cosas que una guarda dentro, un cuento que escribió para mí a propósito de un texto mío… seguro que disfrutais su lectura
Edurne Pasaban ha logrado otro ocho mil, el KANGCHENJUNGA. Van 12!!! y piensa seguir en su intento de lograr los 14.
En su expedición con “al filo de lo imposible” conseguía hacer cumbre con alguno de sus compañeros, Asier Izaguirre entre ellos.
Me pregunto cómo serán esos breves instantes en la cumbre, esos largos días mirando el cielo, las cimas… interrogándose por el tiempo, luchando contra el frio, la altura, y tantas cosas…
Me pregunto cómo serán esas llegadas al campo base, qué sensaciones, sentimientos, miedos, entusiasmos llenarán el corazón en esos momentos.
Felicidades Edurne!
Una imagen vale más que cientos de palabras, desconozco al autor de la misma
La triste noticia me llega de la mano de Javier, mientras la noche y su silencio arropan las horas escribo mi adiós a Mario Benedetti. Noticia intuida y esperada desde hace tiempo, cuando su ingreso en el hospital ya anunciaba un adiós…
Se nos fue Benedetti.
Se nos exilió de la vida… al encuentro con Luz, su Luz.
Quedan, inventariados, sus versos.
De entre todos sus poemas, me quedo hoy con dos, Javier ya eligió uno por mí, y no puedo estar más de acuerdo “hombre preso que mira a su hijo”. El otro “posdata” , palabras a propósito, lo rescato de su último libro “Testigo de uno mismo” que terminé de leer hace apenas unos días.
Posdata
Siempre queda algo por decir
un rencor un amor una sorpresa
un pedazo de vida insoportable
que sin embargo algo nos enseña
la vez que fuimos derrotados
cual si fuéramos ídolos de trapo
y la otra en que nos rozó un triunfo
de esos que no se tienen programados
siempre queda algo por soñar
llegar a una frontera tan remota
que queda más allá del horizonte
y por esa razón es seductora
y un intervalo casi oscuro
del que no nos libramos todavía
y que nos deja inmóviles mirando
a esa luna de tantas pesadillas
siempre queda algo por borrar
un aguacero un choque dos domingos
que a pesar de ser poco o casi nada
se resisten a hundirse en el olvido
siempre queda algo por buscar
digamos una paz sin atenuantes
y una conciencia boba que censura
pecados que son simples disparates
no queda nada que agregar
al menos encontré lo que buscaba
y si recuerdo alguna otra cosita
en todo caso agrego otra posdata
Hombre preso que mira a su hijo
Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas
que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos
realmente botija no sabían un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula
olvidaban poner el acento en el hombre
la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaron
en la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vaca y estancieros
y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles
uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote de menos
por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos
vos sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio
y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías
y jugué por ejempo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre
botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides
por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones
todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre
pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
y puteó como un loco
que es una linda forma de callar
que tu viejo olvidó todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos
y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa
y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar
una cosa es morirse de dolor
y otra cosa morirse de verguenza
por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder
uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere
llorá nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos
qritamos berreamos moqueamos chillamos
maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llorá
pero no olvides.
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