a veces
–sólo para hacerme daño-
me digo… aquellos gigantes sólo son molinos
y sé que es una declaración de mi derrota
todo es distinto porque yo soy diferente
me vencen los cansancios,
ya agolpados entre pecho y distancia
me hirieron de una vez por todas,
ya por siempre cicatrices,
nunca más espuma
ni deseos
porque todos sabemos:
el cansancio mata,
aunque otros piensen que aquí estamos,
sin más,
aunque nadie sepa que nuestra realidad es otra,
bien distinta
-apenas resistimos-
y que lo más verdadero
es este estar desaprendiendo a desear,
jugando al escondite,
fingiendo ser y estar
mientras aquel que fuimos
nos mira de soslayo
sin pena,
conformado,
sellado de silencios…
enmudeció la rebeldía,
nos estamos yendo
hace tiempo que huimos de nosotros
aunque
- tercamente -
aun no hayamos aprendido a conformarnos.

“…los amorosos se avergüenzan de toda conformidad” Jaime sabines Poema Los amorosos
Me leo en tu cansancio, en tu resistencia a dejar de ser lo que eres, me leo tanto en tí, con la misma tristeza que lo escribes. Un abrazo y la añoranza de que, algún día, tal vez frente a ese mar que nos distancia, podamos platicar de cosas tontas y vanales.
Besos, guapa.